Danilo Jimenéz

 Los artículos de este autor

Resignarse a ver el Mundial por televisión es un premio a la impericia, pero también una cachetada al orgullo futbolero nacional, que ya caminaba por la cornisa desde el penúltimo lugar en Alemania 2006.

Edición 42

Harto de atestiguar la debacle y convencido de que los milagros no se obran con retórica sino con pelotas, el negro agarró los maletines y jaló para siempre. El país entero lo crucificó. En SoHo lo defendemos.

Edición 37