Quien haya presenciado a un extranjero hablar sobre las playas de Costa Rica ha escuchado, sin excepción, la lapidaria frase. “De vivir en este país, yo vendría al mar todos los fines de semana”. No puede uno más que dar la razón.

Fotografía: Rodrigo Montoya © 2010

Acostumbrados como estamos a la cercanía con el Caribe turquesa y el extenso Pacífico, para envidia buena o mala (qué importa) de turistas, no podíamos hacer otra cosa que acercar la playa aún más al área metropolitana, específicamente para remediar aquellas ocasiones en las que queramos disfrutar del inigualable ambiente sin lidiar con largos viajes, caro hospedaje o el temido mosquito-vampiro guanacasteco (nosferatus nicoyanus).

Todo un valiente enclave costero en Santa Ana, La Playa representa ese bienvenido atajo a lo que más disfrutamos de nuestras vacaciones luego de la semidesnudez con olor a coco. Diseñado con literal libertad arquitectónica, la timidez de paredes en conjunto con la decoración le hará hacerle olvidar el detalle de que usted no se encuentra en Tamarindo. Incluso, la blanca arena de la terraza le hará desear haber traído sus sandalias consigo.

Ya conoce la metodología nacional, así que visítelo antes de que lo privaticen.
La playa
Horario: Jueves, viernes y  sábado de 8:00 p.m. a 3:00 a.m.
Música en vivo:  todos los sábados.
Ladies Night: los jueves hay promociones para las damas.