Por Andrés Fernández

 

- Mi familia era religiosa; de manera que me veían como una oveja descarriada. Pero las ideas liberales me ganaron desde muy joven y en ellas he persistido. Liberal y tolerante en asuntos religiosos.

- No ha faltado quien me diga que yo he hecho mal en publicar (la defraudación ocurrida) en la Fábrica (Nacional de Licores), pues eso tiende a desacreditar a la clase de los que usamos saco, por lo cual si mañana se nos vienen encima los descamisados, no tendremos boca con qué hablar… Pero si los de saco han de dirigir los negocios públicos, es necesario que justifiquen su investidura con su eficiencia y con su honradez. Si eso no fuere posible, cuanto antes lleguen los descamisados, tanto mejor.

- Estoy seguro de que no habría partido político que, en (…) propaganda electoral, (…) usara lemas como estos: “Libertad de gallos”, “Libertad de borracheras”, “Vivan los juegos reglamentados”. (…) Al expresar mi opinión, (…) mi pasado se levanta y me recuerda que yo también fui gallero. No lo olvido; y aunque hace veintidós años que dejé de serlo, con sólo recordarlo siento que el rubor enciende mi rostro. Por lo mismo, no pondré mi firma en el decreto que habéis enviado; que sean otras las voluntades que lo autoricen. Ayudaré en cuanto pueda a que Costa Rica sea una segunda Suiza -Suiza por lo pequeña, por lo montañosa, por lo culta, por lo libre-, pero ayudar a que Costa Rica se convierta en un segundo principado de Mónaco, eso nunca jamás.

- El voto secreto es el mejor medio que tiene el ciudadano para pronunciar sinceramente su voluntad, libre de toda influencia exterior, sin miedo y sin apetitos, sin que lo alumbre más que su conciencia.

- Es un defecto que padecemos aquí y por el cual el debate entre nosotros nunca pasará de los (…) dimes y diretes de comadres, por el afán de empequeñecerlo todo, personalizando. En los grandes debates, lo fundamental es la tesis que es objeto de examen. No las personas que (…) sostengan el pro o el contra. Un pillo puede decir en un momento dado, una verdad absoluta. No deja esta de ser verdad porque la diga un pillo, ni la mentira en los labios de un santo se trasmuta en verdad, como no son bizcocho los gatitos porque la gata los haya tenido en el horno.

- La libertad viene más de los de arriba que de los de abajo; cuando el gobernante sabe que lo que tiene es un depósito sagrado del que depende la vida de las instituciones, el gobierno del pueblo, libre y democrático, es verdad. Pero para eso se necesita, ya lo digo, la superioridad del gobernante. Cuando es un ambicioso, un pobre diablo, patea las instituciones y se ríe de las libertades.

- Las cosas pretéritas rozan las presentes, y entonces pareciera que lo que ha habido es un cambio de juicio sobre un mismo tema o problema, pero en realidad lo que ha ocurrido es un acomodo de pensamiento. Pero tampoco debe olvidarse que sólo Dios y los imbéciles no cambian de parecer. Dios porque es infalible y los imbéciles porque no raciocinan. Y como yo no soy lo uno y pretendo no ser lo otro, mirar las cosas de distinto modo de como se examinaron en otras épocas, es de quien no está catalogado como Dios o como imbécil.

- Una de las cosas esenciales de la vida material de las poblaciones es el de haber agua pura, y es deber cuidar los manantiales que la proveen. El manantial que alimenta a la República es el de la emisión del voto y su recuento. Que el voto sea limpio y respetado, que corra libremente, es decir que los dados corran sin estar cargados.

- Algunas personas se aferran a sus puntos de vista personales, creados muchas veces no por la realidad y verdad de los hechos, sino por sus particulares intereses… por eso han andado siempre divorciados del alma popular. Porque han querido influir a ésta hacia un punto de vista, en tanto que yo he procurado influirme de esa alma y tratado de interpretarla.

- A pesar de todas mis decepciones y mis derrotas en los campos ideales, yo confío en la democracia. Pienso que será la doctrina del porvenir para gobernar a los pueblos, y en lo más lejano del futuro, para regir al gran pueblo humano. Una democracia liberal, económicamente socialista, una vuelta del hombre a los días felices de la leyenda en que no había tuyo ni mío, sino bienes comunes para comodidad común. Pero a eso no se llegará jamás ni a latigazos ni por la fuerza de la violencia.

- Cuando mi vida acabe no deseo honras sobre mi cuerpo; no quiero discursos junto a mi tumba, y en vez de las notas del Duelo de la Patria prefiero el rumor de la tierra, de la tierra generosa y buena que tanto he querido y admirado, cayendo sobre mis despojos y dándome asilo y olvido eternos.

 

Fuentes: La Tribuna. 22 de octubre de 1941;  La Información. 15 de febrero de 1912; Veto a la ley sobre el juego de gallos 1910-1914; Exposición de motivos a la ley de voto secreto; 1912; La Tribuna,30 de abril de 1941; La Tribuna. 21 de mayo de 1939; Diario de Costa Rica. 7 de febrero de 1942; Que el voto sea limpio y respetado. 12 de mayo de 1943; La Tribuna. 6 de febrero de 1943; La Nación. 7 de enero de 1967 (reproducción de 1945); La Tribuna. 27 de junio de 1942.