La lucha contra la piratería es a muerte. Este año, la industria hollywoodense ha anunciado una agresiva apuesta por el mundo de las tres dimensiones. Con Avatar como referencia, el cine ha entrado en una nueva era.

Por Santiago Peredo

 


Director: James Cameron

Desde hacía tiempo, una película no suscitaba tantas expectativas como esta. La hoguera de Avatar había sido atizada por un trabajo de mercadeo excepcional, el aura taquillera de su director James Cameron, así como por la necesidad de quienes van al cine para encontrarse con una historia optimista. Así, cuando esta fábula de dos mundos enfrentados llegó a la pantalla, millones en todo el planeta se arremolinaron en las salas y dieron su veredicto: Avatar les encantó. Y si bien en la parte estética y técnica el filme muestra el camino para el séptimo arte del siglo XXI, las flojísimas actuaciones, lo endeble de la trama y el sentir que estamos viendo a una Pocahontas intergaláctica nos deja un sabor de boca amargo.

   


Director: Guy Ritchie

Guy Ritchie es un director estigmatizado. Paradójicamente, su Sherlock Holmes no da señales de flaqueza en su incursión en la pantalla plateada. Apoyado por una estructura narrativa fluida en líneas generales y un elenco de primera encabezado por el formidable Robert Downey Jr., llega un film que le vuelve a poner en alto. Esta vez hasta los detractores de Ritchie tendrán que aceptar que en esta ocasión que el ex de Madonna se sale con la suya.

   

Helena cumple 75 años. Sus tres hijos, Adrienne (Juliette Binoche), Jeremie (Jeremie Renier) y Frederic (Charles Berling) la visitan para celebrar la ocasión en la añosa casa que habita en los suburbios de París. Cuando poco tiempo después Helena muere, los tres hermanos se enfrentan al dilema de qué hacer con los bienes heredados, entre ellos, aquella casa cargada de memorias.

   


Director: Lee Daniels

Precious tiene dieciséis años. Vive en Harlem, Nueva York, en algún momento de la década de los años ochenta. Precious está embarazada de su segundo hijo, también producto de la relación incestuosa de su padre ausente. En casa, su madre también abusa de ella, física y psicológicamente. Su vida es, en pocas palabras, un infierno y ese infierno es lo que vemos en pantalla.


   

Terminator (1984)

Un clásico del cine futurista y la verdadera razón por la que Arnold Schwarzenegger fue elegido el “Governator” de California.

Terminator 2

El juicio final (1991) La única de la serie en haber ganado un Oscar (o siquiera ser nominada); ganó cuatro y fue nominada para dos más.

Aliens (1986)

¿Por qué les ponen a las secuelas casi el mismo nombre de la película original? A esta hay que quitarle una ‘s’ y queda Alien, la película de 1979.

Titanic (1997)

No hubo Oscar que se le resistiera. Cameron la describió como su “película para niñas de 200 millones de dólares”. Hizo muchísimo más que eso.