- San José pasaría al fin a llamarse oficialmente Chepe. Para estar más seguros: Chepe Ramírez.
- San Pedro sería Petersburgo o Peter Pan, una de dos.
- Se deberían retirar todos los cristos y vírgenes de los cruces y esquinas, y de las oficinas y colegios.
- Óscar Arias, al fin, podría hacer juramentos en nombre de un “Ser Superior” al que admira mucho: él mismo.
- Finalmente, quedaría evidenciado el trasfondo irónico de voces populares que llevan la muletilla “dios”.
- La expresión: “¡Qué Dios se lo pague!” sería reemplazada por: “Gracias, pero espero que no me cobre por esto”
- “Gracias a Dios” se diría: “Por pura chiripa”. Ejemplo: “Ganamos el partido gracias a Dios”.
- “Si Dios quiere” significaría: “Si no logro inventarme una buena excusa”. Por ejemplo: “Voy mañana donde tu suegra, si Dios quiere”
- “Las cosas hay que hacerlas como Dios manda” sería reemplazada por: “Hay que hacerlas como a mí me dé la gana”.
- Los testigos de Jehová celebrarían la caída de las llamadas falsas religiones (o sea, todas las otras).
- A todo lo que se ha hecho hasta ahora en nombre de Tatica Dios, habría que buscarle razones legítimas.
- Los mormones darían la lucha para legalizar la poligamia.
- El diezmo de los miembros de las sectas debería ser declarado a Hacienda.
- Creer en Dios sería al fin una cuestión de fe y no de política.
- Los candidatos a presidente dejarían de decir que “oran” en la mañana, hablando de tú a tú con Dios, antes de ir al baño.
- A Minor Calvo le darían un programa en la tele, pero esta vez de humor, no de terror.
- Los jóvenes recibirían una verdadera “educación sexual” que llaman, que no sabemos si sería educación, pero al menos sería sexual.
Bonus track: Por lo pronto, ya me mandé a comprar el “Evangelio según Tía Panchita”, un éxito de ventas.
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