Manfred Bogarín
Fotografía: Jeannine Cordero © 2009

   
  1. San José pasaría al fin a llamarse oficialmente Chepe. Para estar más  seguros: Chepe Ramírez.
  2. San Pedro sería Petersburgo o Peter Pan, una de dos.
  3. Se deberían retirar todos los cristos y vírgenes de los cruces y  esquinas, y de las oficinas y colegios.
  4. Óscar Arias, al fin, podría hacer juramentos en nombre de un “Ser  Superior” al que admira mucho: él mismo.
  5. Finalmente, quedaría evidenciado el trasfondo irónico de voces populares  que llevan la muletilla “dios”.
  6. La expresión: “¡Qué Dios se lo pague!” sería reemplazada por: “Gracias,  pero espero que no me cobre por esto”
  7. “Gracias a Dios” se diría: “Por pura chiripa”. Ejemplo: “Ganamos el partido  gracias a Dios”.
  8. “Si Dios quiere” significaría: “Si no logro inventarme una buena  excusa”. Por ejemplo: “Voy mañana donde tu suegra, si Dios quiere”
  9. “Las cosas hay que hacerlas como Dios manda” sería reemplazada por: “Hay  que hacerlas como a mí me dé la gana”.
  10. Los testigos de Jehová celebrarían la caída de las llamadas falsas  religiones (o sea, todas las otras).
  11. A todo lo que se ha hecho hasta ahora en nombre de Tatica Dios, habría  que buscarle razones legítimas.
  12. Los mormones darían la lucha para legalizar la poligamia.
  13. El diezmo de los miembros de las sectas debería ser declarado a  Hacienda.
  14. Creer en Dios sería al fin una cuestión de fe y no de política.
  15. Los candidatos a presidente dejarían de decir que “oran” en la mañana,  hablando de tú a tú con Dios, antes de ir al baño.
  16. A Minor Calvo le darían un programa en la tele, pero esta vez de humor,  no de terror.
  17. Los jóvenes recibirían una verdadera “educación sexual” que llaman, que  no sabemos si sería educación, pero al menos sería sexual.

 Bonus track: Por lo pronto, ya me  mandé a comprar el “Evangelio según Tía Panchita”, un éxito de ventas.