Así puedo sentir todos tus músculos, quedate un rato más encima de mí…

Fotografía: Archivo SOHO © 2009

¿Qué me gusta decir mientras me desnudan y voy sintiendo el roce de un cuerpo desnudo? 
Lo que se dice con palabras es tan poderoso que puede erizar la piel de cualquiera o puede devolver todo el juego a base cero. En orden secuencial, para ir construyendo un buen clímax, siempre funcionan en un tono de intimidad frases tipo:

  1. Quiero que nos quitemos la ropa…
  1. ¿Querés saber qué me gusta? Vení acá cerquita y te digo…
  1. ¡Esos besos ahí, me encantan!
  1. ¿Te estás dando cuenta de las ganas que te tengo?
  1. ¿Te gusta cuando te hago así?
  1. Así puedo sentir todos tus músculos, quedate un rato más encima de mí…
  1. Quiero sentir tus labios, vení más cerca…
  1. Decí mi nombre mientras me hacés así…
  1. ¿Qué estás haciéndome con la mano? ¡Qué rico!
  1. ¡Ay! ¡Eso fue tu lengua! ¡No parés!
  1. ¿A vos qué te gusta?
  1. ¿Te gusta cuando abro mis piernas y me trago tu verga?
  1. ¿Escuchás qué rico suena cuando me la estás metiendo?
  1. ¡Quiero más rápido! ¡Vamos, más rápido!
  1. ¿Te gusta lo que estás viendo?
  1. ¿Cómo querés que me acomode? Me pongo como querás.
  1. Ahora sí estás bien duro, ¡dame más!
  1. No parés todavía…sí, seguí, seguí, seguí, sí…
  1. ¡Así, cogés delicioso, sí!
  1. ¿Te podés venir otra vez? ¡Quiero más!