Por Manfred Bogarín
Fotografía: Jeannine Cordero © 2009

  1. Este es un país libre, gracias a Dios.
  1. Vivimos en una democracia maravillosa, gracias a Dios, por así decirlo.
  1. Gracias a Dios por este país tan bonito (for sale).
  1. Gracias a Dios no le está yendo mal a mi prima “ilegal” en Oregón.
  1. Gracias a Dios yo tengo pasaporte de la Unión Europea.
  1. Gracias a Dios por la casa, el carrito y el paseo a Ojo de Agua, que otros no tienen ni eso.
  1. Gracias a Dios porque me robaron el bolso, pero no me acuchillaron.
  1. Lo balearon, pero no lo mataron porque Dios es grande.
  1. Lo amarraron y lo patearon, pero no encontraron la caja fuerte porque Dios es enorme (y la caja fuerte no tanto).
  1. A Dios gracias el terremoto sólo mató a unos pocos.
  1. A Dios gracias los huracanes que asolan el Caribe aquí no llegan.
  1. A Dios gracias tengo dos hijos (y no como mi vecino, que tiene cinco)
  1. No tenemos ejército, ¿gracias a quién? A Dios, a Dios.
  1. Gracias a Dios este es un país con libertad de culto y los ticos somos tolerantes, porque a los ateos aquí no los queremos.
  1. En Costa Rica está prohibida la fecundación in vitro, todo sea por Dios.
  1. No hemos estado las últimas décadas en guerra, como nuestros vecinos, porque Dios no lo ha querido.
  1. El mundo entero está ahora en crisis, porque Dios así lo quiso.
  1. Estamos acabando con los ríos y bosques, porque Dios en eso no mete cuchara.
  1. No hicimos demasiado el ridículo en el Mundial, porque Dios no lo quiso. Curioso: los que más goles meten son los que menos se persignan antes del partido…
  1. Los ticos somos gente linda, amante de la paz y de la libertad, ¿verdad?, gracias a Dios.
  1. Y demos gracias a Dios de rodillas porque no somos nicas.