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Teacher: Hell yeah… coñoooo. Students: Hell yeah… coñoooo. Teacher: On top of my problems… Encima de todos mis problemas. Students: On top of my problems… Encima de todos mis problemas. Teacher: Now I got a give you a jump… Ahora debo darte un empujón. Students: Now I got a give you a jump… Ahora debo darte un empujón.
El Teacher es un mitómano (tendencia morbosa a mentir o exagerar sobre situaciones o hechos) cuyo español tiene una ligera afectación norteamericana. Todo en él tiene una ligera afectación. Era un caso extraordinario que no pertenecía a la fauna habitual de la cárcel, él dejaba clara la diferencia de alcurnia, quería que todos supieran de su linaje: si estaba ahí rodeado de tantos plebeyos era porque se trataba de un error judicial. Y en los momentos en que había que comer arroz y frijoles, lo hacía con el decoro y el estilo de los europeos que se llevan a la boca una empanada de frijoles en las sodas internas del mercado central. Cuando describía su casa en Guanacaste, llena de escaleras y ascensores empotrados en mármol blanco, con pinturas de artistas famosos, armaduras de guerreros asiáticos y africanos, más bien parecía que estaba hablando de la casa de Bruno Díaz (Batman). Narraba sus espectaculares viajes alrededor del mundo, y si rememoraba a su bien amada Nueva York, lo hacía mientras se le escapaba alguna tímida lágrima.
En su camarote reposaban muchos libros, cartas a medio redactar, en fin: toda una escenografía que hablaba de su infinito y refinado apetito de cultura. Por otro lado, detestaba la lotería, decía que era matemáticamente improbable y que lo único que se ganaba con ella eran puras calamidades. Consiguió dar clases de inglés en el sistema educativo de la cárcel, allí funciona la UNED, universidad que brinda la oportunidad de estudiar, lo cual es bien visto por el sistema penitenciario; esto suma puntos en las recomendaciones para futuros beneficios y permite que los residentes, una vez que hayan salido, tengan otras opciones de trabajo. Sus alumnos parecían ser de la más variada naturaleza, la mayoría estaba ahí en busca de las famosas recomendaciones, pero otros genuinamente querían obtener conocimientos nuevos. Todas las tardes se escuchaba un coro compuesto de muchas de las gargantas más feroces del país, entonando las glorias y proezas del Teacher, que encontró en las clases regocijo sin igual. Los estudiantes, de tanto construir y repetir en inglés las aventuras de este Quijote contemporáneo, terminaron por aceptarlo como parte del paisaje diario y hasta empezaron a darle el beneficio de la duda. Las clases eran buenas, y su manejo de los estudiantes, interesante; por ejemplo, una vez repasado el verb to be comenzaron a construir oraciones… y para eso él estaba bien preparado.
Teacher: Shit! I crash my new pretty car last night… ¡Mierda! Anoche choqué mi hermoso carro nuevo. Students: Shit! I crash my new pretty car last night... ¡Mierda! Anoche choqué mi hermoso carro nuevo. Teacher: I got nine hundred millions of colones, le duela a quien le duela. Tengo novecientos millones de colones… Students: I got nine hundred millions of colones, le duela a quien le duela... Tengo novecientos millones de colones…
Hubo una fiesta entre semana, celebrando el Día de la Madre; al Teacher le fue imposible localizar a su mamá para prohibirle como siempre que fuera a visitarlo. En la fila de la entrada apareció una señora humilde ataviada de muchas delicias guanacastecas; al entrar, preguntó por su hijo a cuanta persona vio en el camino, era su primera vez de visita y no sabía dónde exactamente se encontraba hospedado.
—¿Alguno de ustedes sabe quién es Memo? —No, señora, aquí hay muchos Memos. —Él es guanacasteco... —También hay muchos de esos. —Sí, pero este es especial, es mi hijo... —¿Por qué está preso? —Él cayó aquí por vender lotería clandestina, yo se lo advertí. —Debe estar en la sección de Mínimas Sentenciados. —Él es moreno, gordito y habla mucho, también inglés. —¿No será el Teacher? —Sí, creo que le dicen así. —¡Imposible, he is a millonario! —Ay, no, lo más cerca que mi hijito ha estado del dinero es la lotería que vende. Lo que pasa es que era un chiquillo muy inquieto, se ponía a montar toros, una vez uno lo golpeó en la cabeza y se la jodió, se volvió rajón.
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