¿Que le han hablado mucho de sus playas y volcanes? Habrá oído mal: a usted le dijeron “playos y revolcones”.

Si le gusta el turismo cultural, ya empezamos mal.
Si le gusta el llamado turismo rough, o sea duro, rudo… pues por aquí lo dudo. Para eso el Amazonas, Nigeria, Camboya
Si quiere hacer una especie de retorno al pasado, mejor vaya a Nicaragua, a Bolivia. Aquí del pasado solo queda la desidia.
Si es usted de los que gustan de visitar iglesias, capillas, ermitas… aquí casi no hay y son todas bastante politas.
¿Le interesan las festividades religiosas, la Semana Santa, las procesiones? Las de este país parecen de payasos en vacaciones.
¿Prefiere disfrutar de la gran urbe, la arquitectura moderna, el progreso? No tenemos nada de eso.
¿Le interesan las culturas indígenas? Vaya a Guatemala. Aquí lo único que queda, en Cartago, son alienígenas.
Amiga del Primer Mundo (aquí entre nos), si le gusta el turismo sexual, váyase a Cuba. Aquí andamos escasos de material.
Nuestras carreteras son peligrosas. De hecho, las curvas de las carreteras son las únicas de este país que no son sosas.
¿Que le han hablado mucho de sus playas y volcanes? Habrá oído mal: a usted le dijeron “playos y revolcones”.
¿Venía usted a conocer al labriego sencillo? Un consejo: métase los dólares en el calzoncillo.
¿Quería usted visitar el mítico país de paz, sin ejército para empezar? Bueno, venga, pero no respondemos por su seguridad.
Si le gusta el turismo a la vez refinado y exótico, mejor vaya a Cancún, aquí lo único que le dan en la playa es una lata de atún.
Si quiere antigüedades, vasijas, artesanías, lo sentimos, ya están todas vendidas.

¿Le gusta bailar salsa, merengue, vallenato? Por favor, váyase. Aquí está usted en el país más soso del antiguo virreinato.
¿Le gustan las rutas gourmet? ¿Quiere conocer las raíces de nuestra gastronomía? Raíces las que se va a comer. Para comer bien y variado, cualquier parte menos en este lado.
¿Quería usted saborear el mejor café del mundo? El de aquí es bueno, pero lo preparan que queda inmundo.
Si solo quería relajarse y descansar, ay, amigo turista, no sabe usted adónde fue a parar.
Si le irrita el turismo sexual infantil y le han dicho que aquí no hay, solo entre en internet y vea las niñitas que le quieren vender de modo sutil.