Hace décadas, el mito de que Héctor Lavoe empeñó sus joyas en una borrasca en los 70 es parte de Portoviejo. Cuando Juan Fernando Andrade fue en busca de las joyas (y del mito), se encontró con el Lavoe ecuatoriano y con una historia que bordea los límites de la razón. Descubra quién se cruzaría en el camino dEl Cantante, y cómo cambió su destino.

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