Por si no lo sabía —cosa bastante improbable— SoHo cumplió, el pasado mes de setiembre, cinco años de estar en el mercado. Como es costumbre, botamos la casa por la ventana: además de la típica edición conmemorativa —este año dedicada enteramente a la modelo Leonora Jiménez—, decidimos celebrar de la única forma que admite nuestro manual de estilo: una fiesta. Hecha la invitación, colaboradores, patrocinadores y gente cercana a la revista se dieron cita en el Club Vértigo, en una velada que, fiel a los principios de la marca, se perfila como la más sonada del año.
No podríamos describir la noche con demasiado detalle; no por consideración con los que se la perdieron, sino más bien por un asunto de imposibilidad: cualquier aproximación se quedaría corta. No hubo queja alguna con la comida —cortesía de Cebollines, Matsuri, Chancay y Fiore— y menos con la bebida, que corrió por cuenta de Captain Morgan y Pilsen. El círculo se cerró con la presencia de Honda, Steve Madden, Adrenaline, Rumba y fullmóvil: una nómina de lujo para un evento de lujo. Desde ya invocamos a los dioses para que se repita.
Ropa de modelos soho cortesía de Tripartito y Marilyn Boutique.