En sus marcas, listos... ¡fuera!
- Por Revista SoHo
- Publicado 08/9/2011
- Sofia
![]() |
|
El otro día conversaba con unas amigas sobre cuánto tiempo se toma una buena cogida. No pudimos llegar a una conclusión unánime en el tema, pero la observación más importante fue que lo más curioso de un orgasmo pasa en cuestión de segundos. Entonces, el asunto de la duración del acto sexual se podría simplificar en tres escenarios un tanto básicos. El primero, famoso por temido, pero conocido por todos: el rapidito. Para que un rapidito se justifique, lo que se necesita es justamente no tener tiempo. De esa forma, la excitación la da el contexto, y eso, más la urgencia, se precipita para llegar al clímax. Pero ojo, no tener tiempo es: estar en el sanitario de un avión, de repente encontrarse con los calzones abajo en un confesionario, que la mamá esté tocando la puerta del cuarto, una teleconferencia que inicia en tres minutos y uno aun está acompañado en el cuarto de un hotel. En caso de extrema emergencia, se vale la ducha y también se justifica si el despertador no sonó en la mañana y no hay manera de quedarse con las ganas. Cualquier otro contexto es de novatos, precoces y tipos con mala suerte. El segundo escenario es la cogida que, en promedio, sale entre 15 y 30 minutos. Siendo altamente positivo, llega a una hora y, en un buen día, se extiende a 113 minutos. ¿Qué se puede agregar a esto? Está más que perfecto; si salen ganando los dos, ¡que se repita todos los días! El tercer escenario va más con cumplimiento de fantasías, por eso se planea y se agenda. Tal vez hay un viaje de por medio y por lo menos toma dos días. No es tampoco la luna de miel, pero sí va dirigido a coger todo lo que se pueda en un ambiente con servicio de comida y mucha privacidad. Para esto hay que entrenar… Nada apto para sedentarios, inhibidos, adictos al internet o gente alérgica al sudor. Volviendo al tema de lo efímero de un orgasmo, se entiende cuál es el gancho del asunto o, más bien, el misterio que nos tiene hechizados a muchos: casi como cualquier estímulo, el camino que se recorre para obtenerlo es a veces el tema más importante, porque una vez que se obtiene es tan fugaz, que nunca, aunque nos demos por satisfechos, va a ser posible permanecer en ese estado para siempre. Por eso quedamos con ganas de más y por eso también siempre estamos queriendo llegar ahí, aunque sea por escasos segundos… Así que yo me inclinaría por pensar en un cuarto escenario. Y no tiene nada que ver con cuánto tiempo dure un mae sin venirse o cuánto tardé en venirme yo. Está más relacionado con el tiempo que toma cogerse a alguien que uno ha deseado mucho. Alguien que uno ve y lo desea al instante. Entonces, ese deseo se convierte en una misión. Dicho en otras palabras: uno le empieza a llevar ganas a esa persona. A veces pasan años para que el destino revele su magia. Uno va haciendo su listado de deseos, va agregando nombres y tachando otros. De pronto, con alguno de estos objetivos en mente, se construye un enjambre de sucesos, miradas, llamadas, salidas y coqueteos que, a mí en lo personal, me excita mucho. Creo que es el mejor foreplay, como dicen en inglés. Y nadie debería de cronometrarlo. A mí me gusta un largo preámbulo. Es como seguir las reglas de la buena redacción: primero se introduce el tema, luego se desarrolla y se concluye, a veces con opción de dejar pie para que la historia continúe y se repita. El desarrollo es la “carnita” y por eso va en el medio, pero está bien extender el principio. No porque me guste que sea difícil, sino porque sabe más rico ganárselo de a poquitos. |
|
Envía este artículo
2 Respuestas de "En sus marcas, listos... ¡fuera!" 
|
said this on 29 Aug 2011 4:40:44 PM CST
Ay Sofia tengo dos años de ser tu fan y hasta ahora me animo a escribirte pero d verdad que eres muy buena, no hay duda de que sos un polvazo, pero gusta mas esa forma de expresar tu sexualidad y de verdad describes a los hombres y mujeres con uns precision tan sesy, que cada vez que te leo me tranporto al mundo de la fantasia donde el elixir de la vida es el placer y el limite se compara cono cuando estamos a punto de llegar al climax;, o sea algo que no se puede explicar solo sentir, saludos y sigue escribiendo asi, saludos, postre prohibido para diabeticos
|
|
said this on 11 Sep 2011 1:22:05 PM CST
Aburrido este post
|

Autor)