Para Degustar Ediciones Jadine publica una pieza histórica de José Campos Rojas, fotógrafo costarricense que dio un apasionado seguimiento a la construcción del nuevo Estadio Nacional. La colección se titula Estadio Nacional: Metamorfosis de un ícono y salio a la venta precisamente durante este mes de inauguraciones. Los nostálgicos definitivamente encontrarán razones más allá de las que da la portada para hacerse con esta pieza: Campos inició labores en abril del 2008, cuando todavía estaba en pie el antiguo Estadio Nacional que fuera demolido ese mismo año y que formara parte del paisaje capitalino desde 1924. Es así como encontramos parte del material dedicado a la “tazita de oro”, incluyendo no solo datos de la extinta construcción sino fotografías del último partido que se celebró en la misma. El libro viene complementado con piezas escritas (por Jennifer Pazos y Asdrúbal Leiva) que van relatando la historia del recinto deportivo más relevante de nuestra historia a medida que va cambiando su rostro hasta alcanzar la apariencia que tiene hoy día. 76 páginas y 135 imágenes resumen 40 sesiones de trabajo a lo largo de dos años, pues Campos visitó la construcción cada 15 días para inmortalizar su avance en las más de 20.000 fotografías que disparó inicialmente. Quizá la parte más valiosa de la obra sea precisamente esa, el acceso a lo que muy pocos costarricenses habían visto hasta ahora, el día a día de los trabajadores chinos y su convivencia a medida que avanzaban en sus labores. José Campos Rojas es un apasionado del futbol y esto se corrobora en este, un trabajo cuyas principales vertientes son la arquitectura y la fotografía, pero cuyo contenido será especialmente apreciado por quienes como él, crecieron pendientes del deporte más hermoso del mundo. |
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Para leer Diez poetas costarricenses nacidos entre 1966 y 1977 fueron elegidos por el autor para este compendio que busca, a todas luces, demostrar que sí existe la nueva poesía costarricense. Solórzano no solo reúne obras escogidas de su “top 10” personal sino que las acompaña con acertadas y elaboradas críticas que acusan largas horas de lectura y sí, amistad. Más que hablar de los poemas, corresponde hablar de los poetas, un par de ellos viejos conocidos de SoHo: Ali Víquez, Maurio Molina, Luis Chaves, María Montero, Mauricio Vargas Ortega, Esteban Ureña, Alejandra Castro, Joan Bernal Brenes, Minor González y Alfredo Trejos. Es decir, si usted ha tenido el mínimo interés en la poesía contemporanea nacional probablemente conoce a más de la mitad, motivo y razón de sobra para hacer de esta una compra fija en su próxima visita a la librería. Todos los textos elegidos fueron publicados entre 1990 y 2010, rango lo suficientemente amplio para hablar de una generación imposible, que, con alguna que otra omisión, queda aquí muy bien representada. |
Para leer Criaturas alucinadas y otros poemas que mienten (título completo de la colección de poemas que presenta el poeta Cristian Solera) presenta 41 poesías agrupadas en dos secciones: “Viejos amores y otros fantasmas” y “Quitarse la máscara”. El autor, profesor de literatura graduado de la UNA, ya había publicado previamente, entre otras, Tú no sabes nada de la ausencia y La piel imaginada. Un análisis frívolo podría disecar la obra de Solera como la de un “poeta emo”, un autor oscuro que se revuelca en su propio dolor. Son sus líneas sin embargo, más próximas del hombre que se entrega a los demás incluso antes de verse al espejo, una criatura desinteresada cuyo ego no se impone sobre las palabras, como si hubiese sido tragado por el agujero negro del que en alguno de sus poemas nos habla (desde allá). Su infelicidad no transpira lástima, sino, más bien, un gustoso caminar por la senda de la amargura, un extraño placer en ni siquiera llegar a ser relevante. Un poeta de Zaragoza habló alguna vez del desvarío del amor tempestuoso, leyendo a Solera nos brincamos aquel éxtasis de la tormenta y visitamos directamente los restos del naufragio. |
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